Con ella, la NASA espera descifrar el origen del Sistema Solar
Inicia Dawn la era de viajes interplanetarios

Viajará hasta el cinturón entre Marte y Júpiter para estudiar a Vesta y a Ceres.

 

El despegue de esta misión fue pospuesto varias veces durante los dos últimos años. Foto: Yo.

27-Septiembre-07

La sonda espacial Dawn de la NASA despegó el jueves en una misión sin precedentes hacia el cinturón de asteroides.

 

La sonda se dirige en particular a Vesta y Ceres, dos de los mayores asteroides en órbita alrededor del Sol, con el propósito de descifrar los misterios del nacimiento del Sistema Solar.

Vesta y Ceres en comparación con tres asteroides pequeños y con Marte

El viaje comenzó poco después del amanecer. El cohete Delta II atravesó el cielo azul y se dirigió hacia el sudeste, por encima de una capa densa de nubes que cubría el horizonte. Aún se veía la Luna hacia el oeste.

Dawn, están en camino. Buena suerte”, dijo el control del lanzamiento después de que la sonda se separó de su tercer cohete una hora después. En ese momento ya estaba a unos 6 mil 400 kilómetros de la Tierra.

El largo trayecto de la sonda, que durará ocho años, la llevará en una primera etapa a rodear Vesta, en octubre de 2011. Volverá a emprender el viaje en abril de 2012 para girar en torno a Ceres, a donde llegará en febrero de 2015, recorriendo en total 5 mil 100 millones de kilómetros.

El principal objetivo de la misión Dawn (Amanecer, en inglés) es usar su cámara de muy alta definición y sus dos espectómetros para intentar comprender el proceso de formación de estos dos asteroides, y así entender los primeros momentos del Sistema Solar, hace 4 mil 600 millones de años.

“Queremos saber cómo fueron los ancestros de nuestros planetas, y comprender la evolución de estos cuerpos celestes primitivos que son los elementos básicos que forman la Tierra”, explicó Christopher Russell, de la Universidad de California en Los Ángeles, el científico que encabezó la misión.

El despegue de Dawn fue especialmente emotivo para Russell. Esperó 15 años para ver el despegue, y durante ese tiempo tuvo que soportar dos cancelaciones del proyecto, debido a la falta de financiamiento y dos años de aplazamientos.

Russell supervisó todo desde el interior de las oficinas del Control de la Misión y tenía el presentimiento de que habría otra demora. Su esposa, que lo observaba desde el exterior, lloró.

“Esto fue un intenso alivio”, dijo Russell, y añadió que se sentía “muy, muy feliz por lo que ocurrió hoy (ayer)”. Lo consideró como una reivindicación, dado todo por lo que ha pasado.

La misión Dawn es el primer intento de viajar hacia un cuerpo celeste y orbitarlo, luego viajar hacia otro y también desplazarse por su órbita. La misión es posible gracias a los motores propulsados por iones, que hasta hace poco eran sólo elementos de la ciencia ficción.

El trío de motores eléctricos solares ionizan y expulsan gas de xenón, dejando una estela de combustión azul en el proceso.

Este sistema de propulsión le da otra dimensión al viaje de Dawn: además de ser una sonda exploradora, es un borrador para futuros viajes interplanetarios.

“Siento que esta es en verdad la primera nave interplanetaria”, expresó Marc Rayman, jefe de ingenieros de la sonda.

“Es la primera vez que realmente tenemos la capacidad de ir a algún lugar, pararnos, observar detalladamente, pasar cierto tiempo allí, y luego irnos”.

Luego de completar la órbita alrededor de la Tierra, Dawn debe desplegar sus paneles solares para comenzar a recibir energía para sus motores de iones, que trabajan cargando gases de xenón y trasladándolos por un campo magnético.

El gas es expulsado a una velocidad de 143 mil 231 kilómetros por hora, la que impulsa a la nave.

Su potencia es bastante ligera, casi igual a la fuerza que ejerce un pedazo de papel sobre la palma de una mano, pero aumenta con el tiempo.


Dawn tardará cuatro días en alcanzar una velocidad de 97 kilómetros por hora, pero dentro de un año estará viajando por el espacio a más de 8 mil 851 kilómetros por hora. Durante ese periodo utilizará menos de 60 litros de combustible. En todo el trayecto, la sonda sólo consumirá 273 litros.

Trozos de roca

Dawn orbitará alrededor de Ceres, descubierto en 1801, un asteroide redondo de 960 kilómetros de diámetro. Un cuarto de su masa es agua en forma de hielo que recubre un núcleo rocoso.

Tras la controversia sobre la clasificación de Plutón, Ceres pasó a ser un planeta enano, junto con el depuesto planeta y el recién descubierto cuerpo celeste de la discordia, Eris.

Vesta es una roca irregular con un gran cráter en su polo sur, que Dawn examinará a detalle.

 

Cinco por ciento de los meteoritos hallados en la Tierra vienen de ese gigantesco choque.

 

 

 

 

 

 

Cabo Cañaveral, Florida/Agencias

Fotos: Agencias.