Terraformación planetaria: entrevistamos a Martyn Fogg

 

 

Durante el siglo pasado, un escritor de ciencia ficción tuvo una idea, aparentemente descabellada, para una de sus novelas: transformar todo un planeta con el fin de hacerlo habitable. Hoy día, como muchas otras cosas, esta idea ha dejado de ser ciencia ficción para convertirse en ciencia. Es lo que se ha dado a conocer como "terraformación".


 
Un posible Marte Terraformado visto desde el Espacio. Imagen: Kees Veenenbos

El británico Martyn Fogg, es en la actualidad uno de los investigadores más reconocidos a nivel mundial en este campo. Cuenta con decenas de estudios y publicaciones a sus espaldas sobre evolución planetaria, exobiología e ingeniería planetaria. Ha trabajado como asesor para la NASA y la BBC y forma parte de la Royal Astronomical Society, la British Interplanetary Society y la UK Astrobiology Network.

Según sus propias palabras "la terraformación es un proceso de ingeniería planetaria, específicamente orientado a mejorar la capacidad de un entorno planetario extraterrestre con el objetivo de sustentar vida. El fin de la terraformación es crear una biosfera planetaria abierta que emule todas las funciones de la biosfera terrestre –debiendo ser totalmente habitable por seres humanos".

 


Conozcamos de primera mano algo más sobre este apasionante tema.

Se ha escrito y hablado mucho sobre terraformación. ¿Qué hay de realidad y qué de ciencia ficción en todo ello?
La idea de alterar un entorno planetario para albergar vida apareció por primera vez en 1930 en el clásico de ciencia ficción "Primeros y últimos hombres", de Olaf Stapledon. La palabra terraformar fue inventada por el escritor de ciencia ficción Jack Williamson, y apareció impresa por primera vez en 1942 en una historia corta, "Órbita de colisión", publicada por la revista Astrounding Science Fiction. Desde entonces, un número cada vez mayor de escritores de ciencia ficción han utilizado la terraformación como base para sus historias, incluyendo a Arthur C. Clarke, Robert Heinlein y Kim Stanley Robinson.

 

Nueva vida para Marte yel calentamiento global : El problema para nuestro mundo actual podria ser la futura solucion para un Marte habitable.

 

Sin embargo, desde los años sesenta, y a partir de un documento escrito por el legendario Carl Sagan en 1961, casi todas las propuestas serias sobre el tema han aparecido en la literatura científica. La ciencia ficción utiliza ahora a la ciencia como inspiración, en vez de ocurrir lo contrario.

¿Es entonces aceptada en la actualidad por la comunidad científica como un proyecto viable, o existe aún mucho escepticismo?
No es todavía viable como proyecto, pero sí como experimento. Si la raza humana establece algún día asentamientos más allá de la Tierra y desarrolla una industria basada en el espacio, la terraformación debería convertirse en una propuesta práctica.

 

La viabilidad también depende de lo que haya realmente ahí afuera. Por ejemplo, todavía sabemos demasiado poco sobre Marte para afirmar que la terraformación es definitivamente viable, y sin embargo, nada de lo que hemos aprendido hasta ahora sobre él excluye esta posibilidad.

Es un proceso complicado. ¿En qué partes del sistema solar podría llevarse a cabo?
De todos los planetas del sistema solar, el entorno de Marte es el más parecido al de la Tierra. Todos los requisitos químicos inorgánicos necesarios para la vida están presentes (como agua, CO2 y nitrógeno) y, aunque a primera vista puedan parecer escasos, hay bastantes evidencias y razones teóricas para creer que pueden existir grandes reservas de volátiles en forma de hielo superficial, permafrost o absorbidos por granos de mineral. Además, la corteza marciana muestra indicios de que en una época temprana al parecer el agua fluyó por la superficie, durante el tiempo suficiente como para crear valles de ríos, llenar lagos e incluso quizás crear un océano boreal. Una vida similar a la que apareció en una época temprana en la Tierra pudiera haber surgido también en Marte. Además, si Marte fue una vez habitable, restaurar esas condiciones mediante una intervención tecnológica puede ser mucho más fácil que hacerlo en un mundo que siempre ha sido estéril.

 

¿Piensa entonces que Marte debe ser el primer planeta a terraformar, sin necesidad de hacer pruebas en otras partes del sistema solar?
La clave de la terraformación está en que es un sistema para sustentar vida sin contención alguna. Bueno, excepto por la propia gravedad del planeta. Además sólo puede ser aplicada a escala global. Obviamente, antes deberán crearse en el espacio ecosistemas de menor escala que tendrán que protegerse con algún tipo de contención artificial, tales como Biosfera II, la Esfera de Bernal o las colonias de O’Neill. Esto no es terraformación, pero no cabe duda en que deberemos aprender mucho de esos experimentos que en un futuro sí contribuirán a un proyecto de terraformación.


 
El cráter  y rio Fesenkov, tranformado en lago en un Marte terraformado.
Imagen: Kees Veenenbos

Concretamente en Marte, ¿cuáles serían los pasos a seguir en un proceso de terraformación?
El modelo más efectivo propone elevar la temperatura del planeta varios grados (especialmente en las regiones polares), lo que causaría que algunos volátiles que se encuentran en la superficie en estado de congelación se evaporasen. Estos gases (principalmente CO2) aumentarían el grosor de la atmósfera, incrementando el efecto invernadero y calentando aún más la superficie, liberando de nuevo más gases, y así sucesivamente. Con esto se espera disparar un proceso climático que de como resultado un mundo más cálido con una atmósfera más gruesa, utilizando un sistema simple de calentamiento inicial. Esta atmósfera sólo podría sustentar vida anaeróbica, pero aún así sería un primer gran paso.

 

¿En qué momento podríamos comenzar a terraformar Marte y qué tecnología que aún no tengamos necesitaríamos para ello?
Las especulaciones más sensatas en este campo sólo cuentan con las tecnologías actuales o con una extrapolación realista de las mismas. Además ya tenemos la tecnología necesaria. El factor clave es una cuestión de escala y el hecho de que necesitaremos un poderoso músculo industrial en el espacio y en Marte antes de que la terraformación sea una realidad. Desde mi punto de vista, pasarán muchas décadas, o incluso siglos, antes de que se lleve a cabo semejante propuesta –si es que finalmente se lleva a cabo.

Las ideas y propuestas de Martyn Fogg para terraformar el planeta rojo también se han visto reflejadas en novelas de ciencia ficción, como la conocida trilogía de Kim Stanley Robinson: Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul; en donde su autor describe de forma meticulosa los tres estadios de la terraformación marciana.

 

El rango de años para terraformar Marte se estima entre 200 y 100.000. ¿Cree que ante el panorama actual las agencias espaciales se comprometerán a invertir fondos en un proyecto de semejante escala?
Desde luego que no. La terraformación de Marte nunca será dirigida por “control remoto” desde la Tierra. Las únicas personas que, según yo veo, tendrán un interés a largo plazo y un compromiso con semejante proyecto serán aquellas que se beneficien directamente: la propia población del planeta. Si Marte es colonizado algún día por humanos, los beneficios de hacer su mundo más hospitalario serán obviamente para ellos, y será una labor que les merecerá la pena.

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¿Cree entonces que es imprescindible la terraformación de un planeta para su posterior colonización?
No, más bien lo contrario. En el caso de Marte, primero es necesaria una colonización para una posterior terraformación.

 

Es un concepto científico relativamente reciente. ¿Sabe si se incluye en algún programa universitario o plan de estudios?
A lo largo de los años he oído que algunos institutos y universidades han incluido temarios experimentales de terraformación en sus planes de estudio como asignatura interdisciplinaria y como ayuda para enseñar ciencia planetaria. Recientemente, estudiantes de la International Space University (ISU) dirigieron un excelente estudio sobre terraformación en Marte como un proyecto de Máster en estudios espaciales:
http://master05.isunet.edu/tp2.

Autor

Técnica

Herramienta

Burns & Harwit, 1973

Alterar la precesión de Marte para producir una evaporación masiva de CO2 de las capas polares

Masas en órbita.

Sagan, 1973; Averner & MacElroy, 1976

Evaporación masiva de CO2 de las capas polares mediante la reducción de la capa de albedo

Polvos; plantas adaptadas al frío.

McKay, 1982

Extraer CO2 del regolito

 

Lovelock & Allaby, 1984; McKay et al., 1991

Añadir gases superinvernadero; Extraer CO2 del regolito

Clorofluorocarbonos; industrias químicas.

Fogg, 1989

Desgasificar carbonatos

Explosivos nucleares

Fogg, 1992, 1995

Extraer y desgasificar CO2; aumentar la insolación; añadir gases superinvernadero

Espejos en órbita; explosivos nucleares; perfluorocarbonos; industrias químicas

Birch, 1993

Gran aumento de la insolación; desgasificar el regolito

Gran lupa; lentes atmosféricas

Pollack & Sagan, 1993

Añadir gases superinvernadero

Amoníaco; microorganismos; industrias químicas

Zubrin & McKay, 1997

Extraer CO2; aumentar la insolación polar; añadir e importar gases superinvernadero

Espejos en órbita; impactos de cometas ricos en amoníaco; clorofluorocarbonos; industrias químicas

Fogg, 1999

Vaciar acuíferos naturales

Perforar agujeros; explosivos

Marinova et al., 2000

Añadir gases superinvernadero

Perfluorocarbonos; microorganismos; industrias químicas

Gerstell et al., 2001

Añadir gases superinvernadero

Nuevos perfluorocarbonos