La posibilidad de que en un futuro se construya un elevador espacial recibió en diciembre un impulso con la presentación de un nuevo prototipo en una conferencia celebrada en Luxemburgo, informa la web de la BBC.

Age-raymond Riise, de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), mostró su proyecto que prevé anclar un cable de al menos 36 mil kilómetros de longitud a la Tierra, que funcionaría como un “ascensor al espacio” para poder realizar misiones espaciales más baratas, como el despliegue de futuros satélites.

Aprovechando el equilibrio entre la fuerza centrífuga de la rotación de la Tierra y la fuerza gravitatoria, la “cuerda” se tensaría y quedaría fija en una órbita geoestacionaria y proporcionaría el medio para propulsar gente y cargamentos al espacio.

El problema de la propulsión lo resuelve Riise mediante vibraciones sincronizadas del cable para que la cabina se eleve o descienda superando la gravedad, y el inconveniente de la vibración que sufrirían los astronautas se suavizaría “mediante un sistema de suspensión que separaría completamente la cabina en la que estarían los pasajeros.

“Creo que el proyecto de ascensor espacial es importante porque permitiría desarrollar un proyecto todavía más útil: la instalación de grandes satélites espaciales solares alrededor de la Tierra que proporcionarían energía respetuosa con el medio ambiente”, dijo Benoit Michel, de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, quien asistió a la conferencia.