http://www.abc.es/20100323/ciencia-tecnologia-biologia/puede-haber-vida-201003231747.html

EFE | HUELVA
Publicado
Martes 30-03-10 a las 17
:
48



Ejemplos de una variedad de formas de colonias abisales que se observan cuando se cultiva microorganismos a partir de algunos especímenes de rocas. Placa 1, colonia de la laja GB-6 que produce una estructura carbonatada similar a un encaje. Placa 2, estructuras que emergen de dos pequeños fragmentos de la misma roca colocada en el medio nutriente. Placas 2 y 3, colonias en la laja GB-16. Obsérvese la variedad de formas, tamaños y colores en la placa 4, el paso intermedio de una disolución seriada para aislar colonias simples.

El científico Juan Pérez Mercader dirigirá un proyecto que se extenderá durante los próximos cinco años y que tiene entre sus objetivos la detección de vida en zonas de la faja pirítica donde no llega la energía solar, un trabajo que tiene prevista una inversión de 3,4 millones de euros.

https://i2.wp.com/edafologia.ugr.es/comun/congres/almef1.gif
La faja pirítica es una vasta zona geográfica que se extiende a lo largo de gran parte del sur de la Península Ibérica, con una longitud estimada de 250 kilómetros de largo y de 30 a 50 de ancho, desde Alcácer do Sal (Portugal), al noroeste, a la provincia de Sevilla.
La idea, según ha informado la organización en un comunicado, es explorar las zonas profundas de la faja pirítica, de 200 a 1.000 metros de profundidad, utilizando nuevos desarrollos tecnológicos, con el fin de definir la detección de vida y la estimación de la diversidad microbiana.
https://poloramirezspaces.files.wordpress.com/2010/04/fpi.jpg?w=300
Todo ello con el fin de disponer de un conocimiento instantáneo del hábitat subterráneo, con técnicas como el monitoreo en tiempo real dentro del pozo de perforación, de los parámetros físico-químicos relacionados con la actividad biológica, de forma que se genere información esencial para reconocer flujos de energía y de materia.

El trabajo se basa en los resultados obtenidos durante el desarrollo del proyecto "Marte", un proyecto de colaboración desarrollado por el Centro de Astrobiología y la NASA (2003-2005) y pretende resolver las muchas incógnitas generadas durante el desarrollo del mismo.

Todo ello porque la geomicrobiología subterránea es un tema de creciente interés a distintos niveles, y desde un punto de vista fundamental, trata de demostrar que existe vida que no depende de la energía solar.
Como base se tomará al propio río Tinto, que da nombre al pueblo onubense, que cuenta con un ambiente extremo inusual debido a su tamaño, cien kilómetros, un ph ácido constante, una elevada concentración de metales pesados y un elevado nivel de biodiversidad, principalmente eucariótica.
Hoy en día se sabe que las condiciones extremas del Tinto no se deben a la actividad minera, sino al metabolismo de microorganismos capaces de obtener energía a partir de los sulfuros metálicos.